Tiempo

Durante este último mes, mi tiempo se ha visto consumido a un ritmo espectacular, ha sido una de esas épocas donde coinciden varias actividades, tanto laborales como algún que otro lio “lúdico” donde me meto. Estas épocas y mi “afición” por analizarme y analizar mi vida y costumbres, me llevan a calcular el tiempo que dedico a las diferentes actividades, desplazamientos, etc. y he ido sacando algunas conclusiones.

Si recomiendan que se debe dormir de 7 a 8 horas diarias… si dormimos 7 en lugar de 8, conseguimos tener unas 30 horas más disponibles al mes, lo que equivale a casi 2 días sin sus horas de sueño al mes.

En cuanto a mis desplazamientos al trabajo, estando en mi anterior ciudad me suponía dedicarle unos 30 minutos de ida y 30 de vuelta. Eso suponía 1 hora al día en desplazamientos, lo que suponía unas 22 horas en la carretera al mes. Con el cambio de ciudad, y cogiendo la autopista, esto se ha visto reducido a unos 35 minutos ida y vuelta, significa unas 13 horas al mes, gracias a ese cambio, he ahorrado 9 horas al mes en la carretera, un día laborable, que no es poco.

Es importante conocer y probar todos los sistemas para ahorrar tiempo que tenemos a nuestra disposición: check-in en los aeropuertos, gps, compras por internet, …

 

Esta reflexión no significa que debamos ser obsesivos con el tema del tiempo, pero si que deberíamos analizar por ejemplo si estamos teniendo alguna pérdida de tiempo recurrente que podamos evitar de alguna manera. Y estar en el sofá sin hacer nada no tiene porque ser una pérdida de tiempo… perder el tiempo puede ser un placer, pero si lo hemos elegido conscientemente nosotros mismos! 🙂

Y por cierto… he buscado algo de información sobre el cambio horario:

OrigenDurante su servicio como enviado extranjero en Francia, Benjamin Franklin publicó anónimamente una carta en 1784 en la que declaraba que los parisinos ahorraban velas levantándose más temprano para emplear la luz solar. Frankin propuso diversas medidas para ahorrar (racionamiento de velas, usar como despertador los cañones y las campanas de las iglesias, etc), pero no propuso cambiar el horario.

El 1905 el constructor inglés William Willett concibió el horario de verano durante un paseo a caballo previo al desayuno, cuando se sorprendió pensando cuántos londinenses dormían durante la mejor parte de un día de verano. Muy aficionado al golf, le disgustaba acortar su recorrido en el crepúsculo. Dos años más tarde publicó su propuesta, pero su idea no se aplicó inmediatamente. Alemania sus aliados, y otras zonas ocupadas fueron los primeros países europeos en emplear el horario de verano, que se aplicó por primera vez el 30 de abril de 1916. Muchos países beligerantes y neutrales de Europa les siguieron (como España), pero Rusia y otros países esperaron al año siguiente, y los Estados Unidos no lo hicieron hasta 1918. Desde entonces y como se ha especificado anteriormente, se han producido muchas propuestas, ajustes y revocaciones.

¿Cuándo comenzó el cambio de hora?

Se empezó a adoptar durante la Primera Guerra Mundial. Los países aliados pusieron en práctica esta idea para ahorrar energía, aunque no fue algo uniforme y se abandonó desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

Fue otro problema global lo que produjo que se volviese a instaurar. En este caso se trató de la Crisis del Petróleo. La reducción de barriles de petróleo provocó que los países occidentales adoptaran esta determinación para ahorrar energía.

http://www.elcielodelmes.com/cambio_de_horario.php

Next ArticleGoogle Dublín - Above and Beyond